Antonio Salles
Tuve el gusto de comer en Magadolon y, la verdad, me sorprendió gratamente la calidad de los mariscos. Cada platillo que probé estaba bien preparado y lleno de sabor. El caldo de pescado estuvo espectacular—sabroso, bien sazonado y con un caldo perfecto para empezar la comida. El cóctel de camarón también fue un gran exito, con un balance perfecto entre lo ácido y lo dulce, resaltando el sabor natural del camarón sin opacarlo. En cuanto al pescado frito, estaba en su punto: crujiente por fuera, suave y jugoso por dentro, con un sazón delicioso. Aunque la comida es excelente, hay un par de detalles que podrían mejorar. Me gustaría que la ubicación fuera un poco más atractiva, ya que no hace justicia a la calidad de los platillos. También considero que los precios podrían ser un poco más accesibles, aunque por la frescura y el sabor, sigue siendo una buena opción. En general, es un muy buen lugar para disfrutar mariscos bien preparados y con gran sabor. Sin duda, volveré.




